Los Patriots devuelven a Baltimore a la realidad

LOS PATRIOTS DEVUELVEN A BALTIMORE A LA REALIDAD

 

Fuera de los derbis contra los Steelers –en mi opinión, los de Browns y Bengals no son tales–, los partidos contra los Patriots son, sin duda alguna, los que más expectación y ganas generan entre los aficionados córvidos. Y más si son en Foxboro para, en caso de ganar, mayor escarnio de los de Nueva Inglaterra y, fundamentalmente, de su QB Tom Brady. Así pues, el partido de ayer era uno de los marcados en rojo en el calendario de los seguidores de los Ravens y las horas previas fueron un cúmulo de sensaciones pensando en las múltiples formas en que Brady iba a ser cazado por su archienemigo Terrell Suggs. Y hasta aquí toda la emoción.

 

En cuanto el ovoide se puso en juego los despropósitos comenzaron a acumularse de lado de los de morado y el más que probable mejor QB de todos los tiempos, apoyado en la banda por un genio de nombre Bill y un mago de nombre Josh, dio una verdadera lección de cómo se debe analizar, diseccionar y, finalmente, disecar a una defensa de football. El resultado final, 23-30 a favor de los Patriots, no refleja para nada la realidad de un partido en el que New England fue tan sobrado que “anotó” en ambos lados, por si acaso sus aficionados se sentían defraudados ante otro día en la oficina.

Tras unos primeros intercambios de golpes entre ambos conjuntos, con un tres y fuera de la defensa córvida y un ataque morado que aunque no ponía puntos en el marcado sí conseguía ir calentando, los Patriots chutaron un punt que gracias a otra actuación nefasta de Devin Hester acababa en la yarda 1 de Baltimore, lo que en la jugada siguiente se transformó en un safety tras una magistral jugada cantada desde la banda por Matt Patricia (sí, ya sé que esto es una web sobre los Ravens y que los Pats nos caen mal, pero verdaderamente es que ayer fue una lección de football de altísimo nivel) De  hecho, es justo decir que esa jugada terminó por poner fin al indolente periplo de Hester en Baltimore, ya que hoy ha sido cortado para dejar sitio a Michael Campanaro, ya recuperado de su lesión. Parece que tras 14 semanas de fumbles y retornos más cortos que la carrera de Michael Sam en la NFL por fin el FO se ha dado cuenta de que por mucho que sea el mejor retornador de la historia ya no estaba para estos trotes.

 

Volviendo de nuevo al partido, una serie ofensiva bastante decente llevaba a Baltimore a distancia de FG (no la de Tucker, sino la de un K cualquiera de este liga), pero de nuevo los astros se aliaban contra los Ravens, ya que Shea McClellin saltaba por encima de Cox en perfecta coordinación con la ejecución del snap para bloquear el FG de Tucker, poniendo así fin a su racha inmaculada. A partir de ese momento, Brady se puso el mono de GOAT y se dedicó a abusar de una defensa Raven que no sabía contener las rutas medias (mal Orr y sobre todo Mosley) y que con la baja de Jimmy Smith (veremos para cuánto tiene) dejó el lado de Wright expuesto, al que de nuevo volvieron a batir. Así llegaron los TD de Blount de carrera y de Mitchell de pase, entre los cuales se coló un FG de Tucker.

La segunda parte comenzó con un TD de Bennett tras y un 3 y fuera del ataque córvido, que había tenido la primera posesión. Esto parecía sentenciar el partido pero sendos errores en la recepción de punts por parte de los ST de Patriots permitieron a los Ravens anotaron dos TD, Waller y Dixon. Sin embargo, un espejismo. La siguiente jugada tras el TD de Dixon fue un pase de Brady a Hogan, que batió a Elam y cogió a Weddle fuera de posición, para TD. Esto cerró el partido a todos los efectos, ya que el ataque de Ravens solo pudo poner un FG, mostrándose inoperante el resto del tiempo.

 

En líneas generales, la defensa dio un bajón respecto a la línea de la temporada, aunque el hecho de que estuviese muchísimo tiempo en el campo y las lesiones, Smith y Powers, influyeron también. Los LBs estuvieron mal en cobertura y la secundaria tuvo errores habituales que parecía que habían desaparecido en los últimos encuentros. Por otro lado, la presión a Brady fue buena pero su tremendo reléase hizo casi imposible cazarle o ponerle en aprietos serios. Por su parte, el ataque tuvo un significativa regresión respecto al espejismo de Miami, volviendo a la línea habitual del resto de la temporada. Flacco estuvo errático, no se buscó a los TE y al decimoctavo checkdown de Dixon el factor sorpresa desapareció. De hecho, resulta significativa la falta de confianza en la carrera, con solo 4 intentos para 7 yardas en la primera parte. Desde luego, un ataque unidimensional de pase con Flacco a los mandos no tiene visos de funcionar en ningún caso, algo que el OC de Baltimore debería saber ya a estas alturas. Considerando, además, que Dixon corrió bien en la segunda parte.

En conclusión, el equipo estuvo a su nivel real, que es el de poder pelear por un puesto en WC debido al mal año de Pittsburgh y confiar en el “modo PO” para hacer algo si se llega a la recta final. En este sentido, las opciones pasan por ganar todos los partidos que quedan o como mucho perder uno, esperando igualmente que Denver y Miami pierdan dos de tres. Sea como fuere, pienso que nos lo jugaremos todo contra los Steelers en Navidad, aunque de ganar no me fiaría un pelo de un Bengals desahuciados pero que siempre han complicado la vida a Baltimore.

 

GANADORES

 

Kenneth Dixon: aunque ayer se corrió poco, como decía antes, las veces que el ex de Lousianna Tech lo hizo dejó buenas sensaciones, y una fuerza after-contact tremenda. Hay madera, lo que sería una gran noticia para la franquicia.

 

Elvis Dumervil: no es que hiciese un gran partido pero poco a poco se le ve más metido en dinámicas y genera presión sobre el QB rival, lo que combinado con la acción de Suggs, Jernigan y Judon puede ser clave para los próximos partidos.

 

Tom Brady: no había nadie más de Ravens especialmente destacable y Brady me cae bastante mal, pero ayer dio una masterclass de football. Este año apunta a MVP pese a perderse 4 partidos. Espero que podamos arruinarle el año en Foxboro en enero.

 

PERDEDORES

 

Devin Hester: ¿se puede ser más perdedor que costarte el puesto? No creo. Debería haber ocurrido hace semanas, porque su contribución ha sido negativa. Le toca el turno a Campanaro, a ver si por fin conseguimos estabilidad en el puesto de PR/KR.

 

Matt Elam: no jugó apenas nada pero lo que hizo lo hizo mal. Está en año de contrato y no parece que vaya a seguir en el equipo, y difícilmente en cualquier otro equipo. Un bust de campeonato.

 

Terrance West: el equipo apenas corrió y cuando lo hizo fue Dixon el elegido, mostrando muy buenos detalles. En mi opinión West es un RB#2 válido y debería tener más snaps, pero a juicio del partido de ayer sale debilitado.

 

Miguel A.

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